jueves, 8 de agosto de 2013

modelo de educación en el aula


 

CENTRO UNIVERSITARIO JUANA DE ASBAJE

 

LIC. EN EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR INTERCULTURAL CON ESPECIALIDAD EN LENGUA ESPAÑOLA Y LITERATURA.

COMUNICACIÓN EDUCATIVA

 

Ensayo correspondiente al Semestre

(Modelo de la comunicación/usanza en el aula)

 

Alumno:

Jesús Moráles Capistrán. 

 

Maestro:

Lic. Jaime Ramos Méndez.

 

 

Grado: 3ª     Salón: 11   

 

ENSAYO DEL MODELO DE PROCESO DE COMUNICACIÓN PROPUESTO POR UMBERTO ECO PARA ABORDAR EL ANÁLISIS DEL PROCESO DE COMUNICACIÓN EN SITUACIONES EN EL AULA

La vida social que se vive dentro del aula hoy en día es muy variada puesto que dentro de los salones a nivel de secundaria se viven problemas diarios que afectan el desempeño individual y grupal para los mismos estudiantes. Se habla mucho del bulín sin embargo aún en su mayoría de instituciones educativas no se ha podido erradicar con este problema de mal de la comunicación. En este modelo diferente de comunicación propuesto por Umberto Eco comunicar se traduce no al simple hecho de hablar sino que habla ya de circunstancias extra semióticas (hechos por los cuales la sociedad usa determinados signos en ciertas circunstancias) y como la comunicación se produce dentro de un marco global de condiciones materiales, económicas, biológicas y físicas desde un punto de vista humano el modelo encaminado a tal problema podría ayudar a comprender y manejar ciertas situaciones de agresión verbal dentro de nuestros salones de calce.       No es en absoluto cierto que en la vida social de nuestro tiempo existan, fuera del lenguaje humano, sistemas de signos de cierta amplitud. Objetos, imágenes, comportamientos, pueden en efecto significar pero nunca de un modo autónomo. Todo sistema semiológico tiene que ver con el lenguaje. Parece cada vez más difícil concebir un sistema de imágenes u objetos cuyos significados puedan existir fuera del lenguaje: Para percibir lo que una sustancia significa necesariamente hay que recurrir al trabajo de articulación llevado a cabo por la lengua. Así el semiólogo, aunque en un principio trabaje sobre sustancias no lingüísticas, encontrará antes o después el lenguaje en su camino. En otras palabras cuando se presenta un problema entre los alumnos necesariamente antes de ocurrir tal se puede encontrar que los signos lingüísticos utilizados alrededor del problema tuvieron que ver con un mal uso de ellos y este a su vez interferido por ruido que podemos traducirlo a objetos, imágenes, comportamientos de los signos en el seno de la vida social del salón de clases.

Analizando tales situaciones problemáticas no solo se encuentran las de carácter en cuanto al comportamiento sino que también con las problemáticas de desempeño escolar ya que viendo unitariamente cierto caso podemos deducir o indagar los motivos o situaciones por las cuales el mensaje del emisor (la enseñanza que se intenta transmitir el profesor) o los signos producidos para influir en el conocimiento del receptor (alumno) no siempre cause el mismo efecto en cada uno de ellos pues nos da por manifiesto que tal enseñanza no viaja como erróneamente creíamos anterior al modelo, sino que para que estos signos o códigos lingüísticos causen mayor impacto (más entendimiento) es necesario que se lleven a cavo ciertas circunstancias. Pues no todos los educandos tienen las mismas referencias culturales y sociales. Por lo cual la nueva información que es transmitida por el polo “profesor” y a la vez codificada y transmitida en signos por medio de los canales que ofrece el medio (salón de clase) no siempre es decodificada (comprendida) por el polo receptor (alumno) como quisiera que se fuera. Por eso la importancia de que el profesor (emisor) conozca el contexto e interprete y codifique de la manera mejor entendible para el educando (receptor) que quiere aumentar su conocimiento usando el menor esfuerzo posible. O sea que si como profesor emisor tengo más referencias de significantes en los signos lingüísticos es más probable que identifique que signos extralingüísticos pueden sustituir mejor los significantes en el alumno receptor. También siendo considerados los signos lingüísticos como unidades significativas que componen el mensaje dependientes de combinaciones y relaciones del sentido que le dan los usuarios (educandos) tanto en sus denotaciones (lo notorio) y connotaciones (lo que se entiende)  el profesor (codificador) será el encargado para estructurar su mensaje (enseñanza) de acuerdo con uno o varios códigos para que el alumno (decodificador) traduzca haciendo la función contraria al profesor recibiendo las señales en este caso enseñanzas a conceptos confrontándolos para entregar el mensaje fielmente.